Competir en valor, no en precio: la evolución de Help Flash desde la primera valoración de Gesvalt

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Cuando Gesvalt realizó la primera valoración de Netun Solutions en el año 2020, el mercado de balizas de emergencia V16 estaba a punto de despegar. Hoy, con un parque potencial de más de 30 millones de vehículos en España y la obligatoriedad de luces conectada en el horizonte de 2026, Help Flash afronta un reto doble: sostener la excelencia operativa y evolucionar desde el dispositivo luminoso hacia una plataforma de seguridad y asistencia que aspira a crecer por conectividad e internacionalización.

Netun Solutions nació en Galicia y, desde muy pronto, Help Flash se convirtió en algo más que una luz de emergencia: fue la apuesta por abrir una categoría cuando aún estaba por definirse. En 2020, en pleno arranque regulatorio de la V16 y con un mercado a punto de despegar, Gesvalt realizó la primera valoración de la compañía: una foto objetiva en un momento en el que el reto era demostrar que el proyecto tenía recorrido, escalabilidad y una lógica de crecimiento sostenible.

Con los años, la baliza ha mantenido su esencia (con mejoras y nuevos desarrollos), pero la gran transformación ha sido interna: la organización tuvo que adaptarse a un crecimiento explosivo en muy poco tiempo, reforzando perfiles en todos los departamentos y tensionando también a su ecosistema de proveedores para poder responder a la demanda.

A la vez, la compañía se ha posicionado como referencia en un mercado más complejo por la entrada de nuevos actores, asumiendo un papel también educativo en el ámbito de la protección del consumidor.

El valor no vive solo en lo tangible. En una compañía como esta, los intangibles, incluidos derechos, know-how, alianzas estratégicas, se convierten en vertebradores de la compañía. Porque lo que viene ya no es únicamente una baliza: es la transición hacia la monetización de una plataforma de coche conectado (Incidence) y la internacionalización, con un objetivo claro: tecnología al servicio de las personas, compitiendo en valor y no en precio.

Entrevistamos a Jorge Costas, cofundador y CEO de Help Flash

Han pasado varios años desde aquella primera valoración de la compañía llevada a cabo por Gesvalt, en pleno arranque de la nueva señalización V16. Si miráis con perspectiva, ¿qué ha cambiado más en Help Flash desde entonces: el producto, el mercado o la propia organización?

La propia organización es lo que más ha cambiado, el producto sigue siendo el mismo con sus mejoras y nuevos desarrollos, el mercado es más complejo por la presencia de nuevos actores pero la organización ha tenido que adaptarse a un crecimiento explosivo en muy poco tiempo y ha sido y está siendo un reto.

Cuando empezasteis, el mercado V16 prácticamente no existía. Ahora hablamos de un parque potencial de más de 30 millones de vehículos solo en España. ¿Qué os ha exigido esa curva de crecimiento a nivel de estructura, capacidades y procesos internos?

Internamente la estructura básica sigue siendo la misma pero se ha tenido que reforzar con diferentes perfiles en todos los departamentos. Además este mismo crecimiento ha afectado a nuestros proveedores que han tenido que adaptarse para cubrir nuestra demanda.

En los últimos meses habéis insistido mucho en la importancia de la homologación y en alertar sobre productos que no cumplen la norma. ¿Hasta qué punto os veis también como educadores del mercado, más allá de fabricantes?

Como pioneros y líderes del sector efectivamente tenemos el deber también de informar al mercado de los requisitos técnicos y más en estos momentos en los que muchas RRSS e incluso medios acreditados no están trasladando la información correcta. Esta es una labor que debería ser pública pero que nosotros apoyamos por el bien propio pero sobre todo del consumidor.

¿Qué peso tienen hoy los intangibles asociados al I+D+I -patentes, know-how, datos, alianzas tecnológicas- en el valor de Help Flash frente a los activos tangibles?

Los intangibles en una compañía como la nuestra son la columna vertebral de nuestra empresa, nosotros no fabricamos el hardware ni siquiera el software. Pero somos los propietarios de todos los derechos y por tanto las alianzas que tenemos con referentes de cada sector son críticas. Además se nos conoce por la baliza V16, pero realmente en un futuro muy próximo la compañía dependerá únicamente de la monetización de la plataforma de coche conectado y junto con la internacionalización será nuestra vía de crecimiento.

Help Flash IoT+ incorpora geolocalización anónima, conectividad incluida durante años y compatibilidad con la app myIncidence. ¿Cómo ha cambiado esto vuestra propuesta de valor: vendéis un dispositivo, un servicio o una plataforma de seguridad vial?

Queremos cubrir todas las necesidades que tiene un conductor cuando se le avería el coche o tiene un accidente. Primero protegiendo y haciéndolo más visible con la luz, después avisando mediante la tecnología conectada de la baliza a otros conductores para evitar un segundo accidente, y por último prestar los servicios de emergencia y asistencia necesarios y todo ello con la última tecnología haciéndolo eficiente y rápidamente.

Cuando una empresa nace alrededor de una idea tan innovadora, es fácil que todo gire en torno al producto. ¿Cómo habéis conseguido que la innovación no se limite a la tecnología, sino también al modelo de negocio, al servicio y a la relación con el usuario final?

Desde el comienzo tuvimos que buscar lograr la recurrencia de una forma u otra y esto lo hemos conseguido con Incidence, la plataforma de coche conectado. Mediante las balizas conseguimos poner en contacto al conductor que tiene la incidencia con los servicios de emergencia y con los de asistencia ya sea con el fabricante o con la aseguradora/servicio de asistencia. Y además tramitar toda la gestión mediante agentes de IA e incluso conectando las grúas de asistencia.

Hoy vemos Help Flash en grandes superficies, supermercados, e-commerce y también en acuerdos con operadores como Movistar, además de campañas con iniciativas como Ponle Freno. ¿Qué papel han jugado las alianzas estratégicas en vuestra expansión?

Es la clave del crecimiento. Creemos en las relaciones a largo plazo en todos los ámbitos no solo en desarrollo, también en distribución y cualquier otro aspecto crítico. De esta forma se crean unos vínculos fuertes que nos permiten tener unos buenos pilares de crecimiento. Aquí el riesgo es decidir con quién establecer esas alianzas puesto que forjar unas pueden romper otras y hay que seleccionar bien a los compañeros de viaje.

Ser pioneros ayuda, pero también obliga a construir una categoría desde cero. ¿Cuáles han sido las claves para posicionar Help Flash como sinónimo de luz de emergencia V16 en la mente del consumidor?

Si, realmente ser el primero es importante, pero desde siempre les dije a mis compañeros que mucho más importante es ser el último, el que cierra la puerta. En tecnología, por poner un ejemplo, cuando llegó Google ya había varios buscadores en el mercado, pero solo ha quedado uno. Ser el último es lo más difícil pero más siendo además el primero. La clave está en la innovación constante, en montar un proyecto viendo el futuro y escapando de la oportunidad del momento. Esta visión de futuro exige estar a la vanguardia en todos los aspectos y hacer grandes inversiones en innovación.

En un entorno donde empiezan a aparecer competidores y productos de bajo coste, ¿qué elementos intangibles -marca, confianza, homologación, servicio- dirías que hoy son vuestro principal diferencial frente al precio?

Creo que el consumidor es inteligente y al final siempre gana la calidad sobre el precio, aun en un mercado regulado como el nuestro donde el cliente compra más por necesidad que por convencimiento. En nuestro caso calidad y confianza en la marca son las palancas que nos hacen ser líderes. Como compañía aquí también se nota la visión de futuro y no de oportunidad, todo está relacionado.

Volviendo a aquella primera valoración que realizasteis con Gesvalt: ¿por qué en ese momento sentisteis que necesitabais una “fotografía objetiva” del valor de la compañía?

Un proyecto que crece de forma tan explosiva como el nuestro la banca no lo comprende y es necesario recurrir al capital privado para crecer y acometer las inversiones necesarias para llevarlo a cabo. Junto con esa visión de largo plazo en la ejecución una de las cosas más importantes es saber dónde estamos pero con medidas. Hay que medir y la valoración es una medida del desempeño de la gestión y nos permite tener un punto de partida de cara a las negociaciones. Igual que sabemos los costes de nuestros productos para poner un precio de venta adecuado, necesito saber el valor de mi compañía para poner ese precio adecuado y que ninguna de las dos partes tenga la sensación de haberse equivocado.

Una valoración obliga a poner números a elementos como la escalabilidad, las alianzas o la tecnología propia. ¿Hubo algún aspecto del proceso que os ayudara a mirar vuestro negocio con otros ojos?

Por supuesto, cuando se le ponen números a las cosas, cuando se valoran, el gestor obtiene una importantísima visión del negocio que no tenía y permite tomar decisiones basadas en datos.

En la práctica, ¿hasta qué punto contar con una valoración independiente os ha facilitado conversaciones con inversores, entidades financieras o socios industriales?

No solo nos ha facilitado, si no que ha sido determinante en la búsqueda de la financiación tanto bancaria como de inversores. La valoración permite tener un punto de partida con un valor independiente de tercero y facilita mucho la negociación con inversores y ofrece una tranquilidad enorme a un departamento de riesgos puesto que cuenta con un informe en el que apoyarse para defender sus decisiones.

Mirando atrás, ¿dirías que la valoración fue solo un requisito puntual o que se ha convertido en una herramienta de gestión para apoyar decisiones estratégicas (nuevos productos, mercados, acuerdos)?

Es una herramienta que no debe obsesionar a un equipo gestor pero que tiene que tener en su “caja de herramientas” y usarla cuando crea que puede ayudarle ya sea para su propio uso interno pero sobre todo cuando toca defender el valor ante terceros.

A las puertas de 2026, cuando la V16 conectada será obligatoria, ¿qué os preocupa y qué os ilusiona más del escenario que se abre para Help Flash y para Netun?

Hay una preocupación en corto plazo que es poder cumplir las expectativas en la parte operativa manteniendo la excelencia en todo lo que hacemos y por otro lado mirando el largo plazo poder abrir otros mercados y monetizar la plataforma de coche conectado.

Una vez consolidada la categoría en España, ¿dónde veis las próximas oportunidades: internacionalización, nuevos servicios ligados a los datos de la DGT 3.0, productos para otros tipos de movilidad…?

Estamos trabajando intensamente en otros países europeos y esperamos ver pronto los primeros resultados pero también estamos dedicando muchos recursos a la plataforma de conectividad y otros casos de uso de DGT 3.0 como son el cono conectado para señalizar obras, o chalecos conectados para trabajadores en las carreteras.

Si volviéramos a hablar dentro de cinco años, ¿qué os gustaría poder decir sobre la evolución de Help Flash y sobre el papel que han jugado los intangibles -innovación, marca, datos- en esa historia de crecimiento?

Espero que podamos hablar después de esos cinco años y estaré encantado de que lo hagamos. No creo que sepamos nunca de un caso concreto pero haber contribuido a salvar aunque sea una sola víctima ya nos reconfortaría lo suficiente. Si algo me gustaría poder afirmar con rotundidad es que crecimos sin perder el alma: tecnología al servicio de las personas. Y que mientras otros competían en precio, nosotros competimos en valor. Eso, al final, es lo que dura.

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