The green taxation agrupa un conjunto de incentivos, medidas fiscales e impuestos verdes pensados para reducir el impacto ambiental de las empresas y, a su vez, busca promover la sostenibilidad en España. Por medio de esta tributación se penalizan actividades con efectos adversos para el medio ambiente y se recompensa a quienes adoptan comportamientos más sostenibles.
Lo cierto es que, al margen del interés para las empresas por el ahorro, la fiscalidad verde influye en el cumplimiento regulatorio, la reducción de costes, el acceso a incentivos o ayudas y la integración en estrategia ESG. Es por ello que, más allá de las deducciones, abarca impuestos específicos, subvenciones, bonificaciones y decisiones de inversión ligadas a sostenibilidad. Pero hay más: impacta directamente en el valor de los activos, el acceso a financiación, la reducción de riesgos y el posicionamiento frente a inversores.
En Gesvalt, ayudamos a integrar la sostenibilidad en la estrategia de organizaciones, inversores y equipos de proyecto con un enfoque independiente siempre orientado al negocio. Contamos con más de 30 años de experiencia en consultoría y valoración con un equipo técnico especializado en el área que nos permite ayudar a las empresas a analizar su impacto, identificar oportunidades y avanzar en sostenibilidad empresarial. Puedes ampliar información en nuestra página de sustainability in real estate.
¿Qué es la fiscalidad verde y por qué importa a las empresas?
Entendemos como fiscalidad verde al conjunto de medidas fiscales que buscan modificar el comportamiento económico de empresas y organizaciones mediante tributos e incentivos vinculados al impacto ambiental.
Its aim is to reducir emisiones, optimizar recursos y fomentar inversiones sostenibles.
Estas medidas impactan en el ámbito empresarial en áreas de gestión, inversión y planificación de costes. Además del impacto reputacional, adaptarse a estas iniciativas de sostenibilidad influye en factores como la forma de operar, la rentabilidad y en la competitividad de las empresas.
Para comprender el alcance de la fiscalidad verde, conviene diferenciar:
- Impuesto: grava una actividad.
- Deducción: reduce la base imponible o cuota
- Bonificación: disminuye directamente el importe a pagar
- Ayuda pública: financiación o subvención externa
En el entorno empresarial, estas figuras afectan directamente a costes, inversión y cumplimiento normativo.
¿Qué impuestos verdes afectan hoy a las empresas en España?
La tributación verde incluye una batería de figuras tributarias que tienen el objetivo de desincentivar determinadas prácticas con impacto ambiental y, además, favorecer modelos de producción más eficientes.
La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, es una referencia clave para dos figuras especialmente relevantes: el impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables y el impuesto sobre el depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración de residuos.
Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables
Grava el uso de plástico no reciclado en envases. Afecta a fabricantes, importadores y adquirentes intracomunitarios. Está en vigor desde el 1 de enero de 2023 y se regula en la Ley 7/2022, referencia para el impuesto sobre envases de plástico no reutilizables
Impuesto sobre los gases fluorados de efecto invernadero
Aplica sobre gases utilizados en refrigeración y climatización de efecto invernadero, un tributo indirecto que recae sobre el consumo en España. Impacta en sectores industriales y de servicios, por ejemplo en empresas que trabajan con equipos que contengan este tipo de gases: climatización, refrigeración, frío industrial, logística alimentaria, instalaciones hoteleras, supermercados, centros comerciales o determinados procesos industriales, entre otros.
Impuesto sobre depósito de residuos en vertedero, incineración y coincineración
Grava el depósito de residuos en vertederos, así como la incineración y coincineración de residuos. Busca que las empresas generen menos residuos y una mejor gestión para conseguir disminuir los costes asociados al vertido o tratamiento. Por ello es importante revisar las oportunidades de generar menos residuos, reutilizarlos o aprovecharlos mediante reciclaje, transformación o recuperación energética.
Tributos autonómicos y municipales
Además de los impuestos estatales, conviene revisar la fiscalidad ambiental autonómica y municipal aplicable en los territorios donde operan las empresas. Incluyen tasas sobre residuos, agua o emisiones, variables según territorio. Abarca desde emisiones o instalaciones con impacto ambiental, pasando por tasas de residuos, ordenanzas municipales sobre la gestión de residuos. También bonificaciones fiscales por eficiencia energética o incentivos locales en impuestos como el IBI o el ICIO.
| Impuesto / figura | A quién afecta | Qué grava o incentiva | Ejemplo empresarial | Qué conviene revisar |
| Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables | Empresas que fabrican, importan o adquieren productos en envases de plástico no reutilizables | La cantidad de plástico no reciclado contenida en envases no reutilizables | Empresa alimentaria, cosmética, retail o logística que utiliza embalajes plásticos | Composición de envases, certificados de plástico reciclado, documentación de proveedores y repercusión del coste en contratos y márgenes |
| Impuesto sobre los gases fluorados de efecto invernadero | Empresas que trabajan con equipos o instalaciones que contienen gases fluorados | El uso o consumo de gases fluorados con impacto climático | Hoteles, supermercados, industrias de frío, logística alimentaria o climatización técnica | Tipo de gas utilizado, equipos afectados, mantenimiento, trazabilidad, sustitución tecnológica y obligaciones fiscales |
| Impuesto sobre depósito de residuos en vertedero, incineración y coincineración | Empresas que generan residuos que acaban en vertedero, incineración o coincineración, aunque el obligado directo pueda ser el gestor | La entrega de residuos para depósito, incineración o coincineración | Industria, construcción, retail, hoteles o empresas agroalimentarias con residuos no valorizados | Clasificación de residuos, contratos con gestores, costes de tratamiento, opciones de reducción, reutilización o valorización |
| Tributos autonómicos y municipales ambientales | Empresas según ubicación, actividad, instalaciones, consumos o residuos generados | Depende del territorio: emisiones, vertidos, residuos, consumo de agua, instalaciones o impacto ambiental | Industria, centros comerciales, hoteles, activos logísticos, promociones inmobiliarias o explotaciones agro | Ordenanzas locales, normativa autonómica, tasas de residuos, cánones de saneamiento, bonificaciones aplicables y costes recurrentes |
| Deducciones fiscales verdes | Empresas o contribuyentes que realizan inversiones o actuaciones que cumplen requisitos técnicos y fiscales | No gravan: permiten reducir la cuota del impuesto si se acredita una mejora ambiental o energética | Rehabilitación energética, mejora de eficiencia, instalación de sistemas más eficientes | Requisitos técnicos, certificados, facturas, justificantes de pago, límites, plazos e incompatibilidades |
| Bonificaciones fiscales ambientales | Empresas que cumplen condiciones previstas en una norma estatal, autonómica o municipal | No gravan: reducen total o parcialmente un impuesto o tasa | Bonificación en IBI, ICIO o tasas por actuaciones de eficiencia energética o sostenibilidad | Ordenanza aplicable, porcentaje de bonificación, plazo de solicitud, documentación exigida y compatibilidad con ayudas |
| Ayudas públicas y subvenciones verdes | Empresas que acometen proyectos elegibles según convocatoria | No son impuestos: aportan financiación pública para inversiones sostenibles | Renovación energética, autoconsumo, eficiencia industrial, economía circular o movilidad sostenible | Bases de la convocatoria, gastos subvencionables, plazos, justificación, compatibilidad fiscal y efecto sobre la base deducible |
¿Qué beneficios fiscales e incentivos puede aprovechar una empresa sostenible?
La sostenibilidad puede tener un impacto directo en la estrategia fiscal y financiera de una empresa, en especial cuando se convierte en inversiones medibles: mejora de la eficiencia energética, autoconsumo, reducción de emisiones, renovación de instalaciones, economía circular o modernización de procesos productivos.
Deducciones e inversiones sostenibles: cuándo pueden tener sentido
Las deducciones pueden tener sentido cuando la empresa realiza inversiones que mejoran su desempeño ambiental o energético y lo puede acreditar, como autoconsumo, eficiencia energética, renovación de equipos, reducción de consumos o proyectos de economía circular.
Hay que tener en cuenta que una inversión sostenible no supone una deducción inmediata. Es necesario revisar la normativa aplicable, la documentación justificativa, la compatibilidad con ayudas y los requisitos técnicos y fiscales exigidos en cada caso.
Bonificaciones y ayudas vinculadas a eficiencia energética y renovables
Las empresas pueden acceder a ayudas, subvenciones o bonificaciones ligadas a proyectos de eficiencia energética, energías renovables, transporte sostenible, reducción de emisiones o mejora de procesos industriales. Programas como los gestionados por el IDAE han sido una referencia en este ámbito.
Estas ayudas pueden reducir el esfuerzo inversor inicial, pero requieren analizar bien sus condiciones: gastos subvencionables, plazos, incompatibilidades y posible efecto sobre otros beneficios fiscales.
Cuándo una inversión verde exige validación técnica y fiscal previa
No toda inversión sostenible genera directamente un beneficio fiscal. Antes de ejecutar una inversión verde, conviene validar si la actuación genera una mejora medible: menor consumo, reducción de emisiones, mejora energética, ahorro de agua o reducción de residuos.
Es necesario validar el encaje técnico, normativo y documental.
Fiscalidad verde y estrategia ESG: dónde está la oportunidad real
La oportunidad real de la fiscalidad verde está en pasar de una visión reactiva -cumplir con lo mínimo exigido- a una visión más amplia, identificando qué inversiones sostenibles pueden reducir costes, mejorar el desempeño de los activos, facilitar el acceso a certificaciones y generar ventajas competitivas a medio y largo plazo.
Reducción de costes y consumos
Optimizar energía y recursos impacta directamente en la cuenta de resultados. Desde una perspectiva de valoración y gestión de activos, estas mejoras también ayudan a identificar inversiones con retorno medible. Además del compromiso con la sostenibilidad, se trata de analizar qué actuaciones son técnicamente viables, qué ahorro pueden generar y cómo contribuyen a mejorar el comportamiento económico y ambiental del activo.
Cumplimiento y anticipación regulatoria
El marco regulatorio avanza hacia mayores exigencias en materia ambiental, energética y de transparencia. Adaptarse a la fiscalidad verde reduce riesgos y evita sanciones.
Por ello, revisar la normativa fiscal y técnica a la que está expuesta una compañía puede ayudar a detectar riesgo y oportunidades de mejora antes de que se conviertan en una obligación.
Acceso a certificaciones y financiación
Un activo o una empresa sostenible puede acceder a mejores condiciones de financiación y posicionamiento ante inversores. Esto funciona si se puede demostrar con información ambiental clara, medible y verificable.
Contar con diagnósticos técnicos, certificaciones, análisis de eficiencia y planes de descarbonización permite ordenar inversiones, priorizar actuaciones y comunicar mejor el valor sostenible de una organización.
At Grupo Gesvalt, a través de servicios vinculados a sostenibilidad, certificaciones, descarbonización, valoración y análisis técnico de activos, acompañamos a empresas e inversores en la identificación de oportunidades que conectan impacto ambiental, eficiencia económica y valor de mercado.
Cómo analizar si tu empresa puede ahorrar o reducir riesgo fiscal
El objetivo es identificar dónde puede haber ahorro, qué riesgos existen y qué documentación será necesaria para justificar correctamente cada actuación.
Revisa tus consumos, residuos y actividades gravadas
El primer paso es entender qué actividades de la empresa pueden tener impacto fiscal ambiental. Para ello, conviene revisar:
- Consumo energético y fuentes utilizadas.
- Uso de envases, embalajes o plásticos no reutilizables.
- Generación y gestión de residuos.
- Equipos o instalaciones con gases fluorados.
- Vertidos, emisiones o consumos sujetos a tributos autonómicos o municipales.
- Contratos con proveedores, gestores de residuos o empresas de mantenimiento.
Identifica inversiones o actuaciones sostenibles ya realizadas o previstas
Es importante analizar qué inversiones sostenibles ha realizado ya la empresa o cuáles tiene previsto acometer. Por ejemplo:
- Instalaciones de autoconsumo o energías renovables.
- Mejoras de eficiencia energética.
- Sustitución de equipos o sistemas menos eficientes.
- Medidas de reducción de consumo de agua.
- Proyectos de economía circular.
- Rehabilitación o mejora de activos inmobiliarios.
- Actuaciones de descarbonización.
No todas estas inversiones generan automáticamente un beneficio fiscal, pero sí pueden abrir la puerta a deducciones, bonificaciones, ayudas o una mejor gestión de costes.
Comprueba si necesitas soporte técnico, certificación o documentación adicional
Muchas medidas sostenibles requieren una acreditación técnica para poder justificar su impacto. Por eso, antes de solicitar una ayuda o aplicar un incentivo, conviene comprobar si será necesario contar con:
- Energy certificates.
- Informes técnicos.
- Auditorías o diagnósticos de sostenibilidad.
- Certificaciones ambientales.
- Documentación de emisiones, consumos o residuos.
- Facturas y justificantes de pago.
- Memorias técnicas o proyectos de actuación.
La documentación es imprescindible para evitar errores, justificar la actuación y reducir riesgos ante una posible revisión fiscal o administrativa.
Prioriza medidas con retorno económico, regulatorio y reputacional
Priorizar aquellas medidas que generen más valor para la empresa. Para ello, conviene valorar:
- Ahorro económico esperado.
- Reducción de consumos o emisiones.
- Coste de implantación.
- Plazo de retorno.
- Riesgo regulatorio que ayuda a reducir.
- Impacto en certificaciones o reporting ESG.
- Mejora del posicionamiento ante clientes, inversores o entidades financieras.
Las mejores decisiones suelen combinar retorno económico, cumplimiento normativo y mejora reputacional.
¿Tu empresa necesita ordenar su estrategia de sostenibilidad, descarbonización o certificación? Consulta nuestras soluciones de sostenibilidad empresarial.
¿Cómo puede ayudarte Gesvalt?
Gesvalt acompaña a las empresas en su transición hacia modelos más sostenibles mediante:
- Estrategias de sostenibilidad empresarial
- Planes de descarbonización
- Certificaciones medioambientales
- Due diligence ambiental
- Análisis técnico para toma de decisiones
Errores frecuentes al interpretar la fiscalidad verde en la empresa
- Creer que fiscalidad verde equivale solo a “subvenciones”. También incluye impuestos, deducciones, bonificaciones y tasas ambientales.
- Pensar que cualquier gasto sostenible es automáticamente deducible. Cada incentivo exige requisitos técnicos, fiscales y documentales.
- Analizar solo el Impuesto sobre Sociedades. Existen tributos ambientales específicos que pueden afectar a la actividad.
- No revisar residuos, envases, gases fluorados o normativa territorial. Muchas obligaciones dependen del sector, la instalación y la ubicación.
- Confundir ayuda pública con deducción fiscal. No funcionan igual y pueden tener límites o incompatibilidades.
- Tratar la sostenibilidad solo como reputación. También impacta en costes, cumplimiento, financiación y valor de los activos.
Conclusion
La fiscalidad verde combina impuestos, incentivos y decisiones estratégicas que impactan directamente en las empresas.
Entender su funcionamiento permite reducir costes, cumplir normativa y mejorar el posicionamiento ESG.
La clave está en integrar criterio fiscal, técnico y estratégico.
La fiscalidad verde puede ser una palanca de eficiencia y valor. Descubre cómo aplicar la fiscalidad verde en tu empresa.
Preguntas frecuentes sobre fiscalidad verde
¿Qué impuestos verdes afectan más a las empresas en España?
Principalmente plásticos, residuos, gases fluorados y tributos locales.
¿Las inversiones sostenibles siempre generan deducción?
No, deben cumplir requisitos técnicos y fiscales específicos.
¿Qué diferencia hay entre ayuda pública e incentivo fiscal?
La ayuda es financiación externa; el incentivo reduce impuestos.
¿Cómo saber si mi empresa puede beneficiarse?
Analizando actividad, consumos, inversiones y normativa aplicable.
¿Qué relación tiene la fiscalidad verde con ESG?
Es una herramienta clave para cumplir objetivos ambientales y regulatorios.